Se trata de un proyecto auspiciado por el Ministerio de Cultura griego y por la Universidad Politécnica de Atenas que comenzará en noviembre y pretende contribuir a garantizar la estabilidad de los monumentos antiguos tras siglos de desgaste.
Costas Zabas, investigador del Partenón, explicó que tras veinticinco años de estudios del monumento ha llegado a la conclusión de que su estabilidad se debe -a la técnica utilizada por los trabajadores para colocar los trozos de mármol y la forma de unir las piezas de las columnas, que lleva a absorber la energía-.
Por su parte, la directora del Servicio de Restauración de los Monumentos de la Acrópolis de Atenas [ISMA], Maria Ioanidu, indicó que los japoneses que participarán en el proyecto opinan que existen elementos comunes entre los monumentos antiguos griegos y japoneses y que se interesan en estudiar los métodos antisísmicos en el Partenón para proteger sus reliquias de los terremotos.
-Templo del Partenón en la Acrópolis de Atenas-.
Buenas bases.
-El Partenón representa la cumbre de la arquitectura de la época y su calidad es óptima, está construido sobre buenas bases y con un conocimiento de la conducta de los materiales de construcción como son el mármol y el plomo-, afirmó Ioanidu.
El académico japonés a cargo de la investigación, Tosikasou Janasatou, en declaraciones recogidas por el periódico italiano La Repubblica, afirmó que no tiene -ninguna duda de que el templo de la antigüedad ateniense contiene el secreto de la mejor técnica de construcción arquitectónica contra terremotos-.
-Queremos ayudar a los monumentos de la Antigüedad a permanecer en pie y estamos estudiando los métodos utilizados por los antepasados para aplicarlos en los trabajos de reparación-, declaró Ioanidu.
Destacó también que Grecia estudia desde hace muchos años las calidades antisísmicas del templo del Partenón y que esa información se ha utilizado para la restauración del templo, en desarrollo desde 1979.