Puede decirse que la historia de los museos es la historia del coleccionismo continuada y hecha pública. Los gabinetes, las colecciones y las galerías privadas sólo eran visitados ocasionalmente por intelectuales, eruditos, científicos o amigos de los propietarios. El Museo del Vaticano, por ejemplo, era visitado únicamente una vez al año, los viernes santos. Pero desde la segunda mitad del siglo XVIII algunas colecciones privadas pasaron a ser patrimonio nacional para disfrute del conjunto de la sociedad, constituyendo el inicio de la apertura de los grandes museos. Los primeros fueron el British Museum de Londres [1753], la Galería de Kassel en Alemania [abierta al público en 1760] y el Louvre, que recientemente ha cumplido 215 años.
Situado en París, en la orilla derecha del río Sena, el edificio que lo alberga, el Palacio del Louvre –que hasta 1682 fue residencia de los reyes de Francia–, constituye uno de los mayores palacios del mundo y ocupa el lugar donde se erigía una fortaleza del siglo XIII. Dicha fortaleza con torreones servía para defender París de cualquier ataque por tierra o agua. En el siglo XIV Carlos V hizo instalar allí una biblioteca particular. Durante el Renacimiento, algunas murallas de la antigua fortaleza fueron derribadas para dar lugar a la construcción de un castillo que sirviera como residencia real. En 1546, durante el reinado de Francisco I, se inició la construcción del Louvre, según proyecto del arquitecto francés Pierre Lescot. Su estructura original fue ampliándose durante los reinados de casi todos los monarcas posteriores, como Enrique II y Catalina de Médicis. A principios del siglo XVII, cuando reinaba Enrique IV, se concluyó, bordeando el Sena, la Grande Galerie, que en la actualidad es la principal galería de pintura del Louvre.
-Situado en París, en la orilla derecha del río Sena, el edificio que lo alberga, el Palacio del Louvre, constituye uno de los mayores palacios del mundo y ocupa el lugar donde se erigía una fortaleza del siglo XIII-.
Mientras, la construcción del Palacio de Versalles hizo que el Louvre quedara desocupado por la familia real, y por ello se instaló en él, ya en el siglo XVIII la Academia Francesa primero, y las restantes academias después. Allí se celebraron exposiciones anuales de la Academia de Pintura y Escultura. Más tarde, con Napoleón III, se añadió un ala en la zona norte, que recorre la célebre rue de Rivoli. A mediados del siglo XIX se dio por finalizada la construcción del enorme complejo: con una superficie de 19 hectáreas, es una obra maestra del diseño arquitectónico y del adorno escultórico.
El Palacio del Louvre fue afectado por decreto de mayo de 1791 a funciones artísticas y científicas, concentrándose al año siguiente las colecciones de la corona. Parte del Palacio del Louvre se abrió por primera vez al público como museo el 8 de noviembre de 1793, durante la Revolución Francesa, nombrándose al pintor francés Jacques Louis David director de la comisión encargada de de su administración. Esta fue una solución lógica, ya que estaba ocupado por las academias, y porque, ya en 1778, se había elaborado el proyecto de utilizar la Gran Galería como pinacoteca. En 1848 el Louvre pasó a ser propiedad del Estado francés. El Louvre estuvo unido al palacio de las Tullerías formando un solo conjunto hasta 1870, cuando este último fue destruido en los hechos de la Comuna de París, al tiempo que se destruían los tesoros artísticos de este palacio.
La última remodelación fue la pirámide de cristal que sirve como entrada desde 1989, diseñada por el arquitecto estadounidense de origen chino Ieoh Ming Pei, uno de los más innovadores y prolíficos del siglo XX. El Louvre, y en especial esa espectacular pirámide, fueron popularizados mundialmente en El código Da Vinci, la película dirigida en 2006 por Ron Howard, basada en la novela de Dan Brown, y protagonizada por Tom Hanks y Audrey Tautou.
El presidente francés Francois Mitterrand inauguró en 1993 el ala Richelieu. El ala norte del Palacio del Louvre, ocupada con anterioridad por el Ministerio de Finanzas, fue desocupada y transformada en zona de exposiciones. Con esto se concluyó la segunda fase de un proyecto iniciado en 1981, que incluía la construcción de la pirámide de cristal, un auditorio, galerías para exposiciones temporales, muestras sobre la historia del Louvre y la excavación de los fosos del Louvre medieval, además de la instalación de restaurantes, tiendas y zonas de estacionamiento de vehículos.
-Vista a 360 grados desde la plaza del Louvre frente al acceso principal y la pirámide de cristal diseñada por el arquitecto de origen chino Ieoh Ming Pei-.
En marzo de 2004 se anunció una nueva ampliación del museo, dedicada al arte del Islam. Para su diseño se convocó un concurso internacional en 2005. La sala se inauguró este año, con una inversión de 50 millones de euros para este proyecto.
La casa de los tesoros del mundo.
El museo del Louvre contiene los tesoros artísticos más grandes de la humanidad. La casa cultural cuenta actualmente con diferentes colecciones de obras de arte provenientes de civilizaciones, culturas y épocas variadas. Contiene alrededor de 300,000 piezas, de las que sólo 35,000 están expuestas.
En el Museo del Louvre se encuentra la más que famosa Gioconda del no menos célebre pintor y escultor Leonardo da Vinci, así como otras destacadas obras del arte universal como la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia o El escriba sentado, de la V dinastía de Egipto. Aunque haber formado semejante colección en el Louvre provocó tensiones entre los franceses y los italianos, griegos y egipcios ya que los primeros se apoderaron de sus obras más importantes. También se encuentra en el Louvre el célebre código de Hammurabi.
El Louvre cuenta además con obras de maestros italianos como Rafael y Tiziano, y de otros artistas europeos como Pedro Pablo Rubens y Rembrandt. Como medida de protección, durante las dos guerras mundiales se procedió a trasladar las valiosísimas obras del Museo a almacenes secretos situados fuera de París.
Con todo, el núcleo de las colecciones del Louvre está constituido por el grupo de cuadros del renacimiento italiano pertenecientes al rey Francisco I, importante coleccionista y mecenas artístico. Los fondos del Museo se vieron ampliados de forma significativa con las adquisiciones realizadas para la monarquía por el cardenal de Richelieu y el cardenal Mazarino, gracias al cual se compraron obras que habían pertenecido a Carlos I de Inglaterra. Napoleón I Bonaparte depositó en el Louvre los cuadros y obras de arte de las que se había apropiado durante sus conquistas europeas.
Desde entonces, los fondos del Museo siguen creciendo de forma constante gracias al cada vez mayor número de obsequios, donaciones y objetos procedentes de excavaciones arqueológicas.
Siete departamentos se encargan de la administración y conservación de las colecciones del Museo.
El Departamento de Antigüedades Egipcias fue establecido en 1826 para estudiar y mostrar objetos trasladados a Francia durante la campaña de Napoleón en Egipto.
El Departamento de Antigüedades Orientales es célebre por sus colecciones de arte mesopotámico e islámico. Otros departamentos están especializados en antigüedades griegas, romanas y etruscas, objetos de arte, estampas y grabados.
El Departamento de Pintura, considerado por muchos expertos como el más importante del mundo, comprende varios miles de obras pertenecientes a distintas escuelas europeas. Su enorme colección de pintura francesa abarca obras que van desde la edad media hasta principios del siglo XIX. Sin embargo, desde 1986, las obras de los impresionistas y posimpresionistas franceses –muchas de las cuales datan del periodo comprendido entre 1848 y 1914–, que se encontraban expuestas anteriormente en el Museo del Jeu de Paume [Museo del Juego de la Pelota] adyacente al Louvre, fueron trasladadas al Museo de Orsay, situado en la orilla izquierda del Sena.