En los últimos años el avance tecnológico ha ido separando poco a poco al ser humano de la naturaleza. En arquitectura existe una tendencia hacia la creación de estructuras que se valoran más por su imagen y por la complejidad de sus formas que por su integración al contexto.
Incluso las denominadas Arquitecturas bioclimáticas
* o ecológicas que proponen la vinculación de los espacios con el clima y fijan índices de confort al interior teniendo como base los intercambios energéticos con el medio ambiente en muchas ocasiones surgen como -burbujas- aisladas que dan servicio solamente a sus propios usuarios, sin proponer realmente un diálogo o un contacto cercano con el medio ambiente ni con la sociedad.
Si bien, la arquitectura ecológica debe de solucionar el ahorro de energía, el reciclaje, la temperatura del aire; la humedad del ambiente; la radiación de pisos, paredes, techos y ventanas y la ventilación etc.; para conciliarse verdaderamente con la naturaleza también debe tomar en consideración la conservación y la creación de espacios para la comunidad.
Recientemente, en el desierto Nk'Mip, que se encuentra ubicado en Canadá se ha creado el Centro Cultural del desierto Nk'Mip que propone justamente una estructura que además de respetar el medio ambiente propone espacios de vida comunitaria, cuyas características interiores y exteriores además exhiben la historia cultural de los habitantes del lugar, los indios Osoyoos.
El Centro Cultural del Desierto Nk'Mip es la primera de varias edificaciones o centros aborígenes, cuya intención es explorar el potencial expresivo de la Arquitectura para difundir las tradiciones y cultura de las diversas etnias que todavía existen en Canadá. Este espacio se encuentra ubicado en Canadá, en unas de las áreas naturales, del hemisferio norte en mayor riesgo de extinción y el terreno mide poco más de 6,000 km2, propiedad de los indios Osoyoos y es único y más grande hábitat que preserva los vestigios del pasado de esta etnia, que es la única en todo Canadá que ha conservado casi intactas sus tradiciones.
El diseño del espacio de exhibiciones responde a las características específicas del contexto, el espectacular desierto de Canadá localizado al sur del valle de Okanagan en Osoyoos, British Columbia.
Los elementos constructivos fueron de considerable importancia para obtener ambientes confortables, por tal razón la forma y el volumen de un edificio de ninguna manera fueron resueltos de manera arbitraria. De esta manera, el Centro Cultural del desierto fue diseñado con materiales propios del lugar, el muro que conforma la fachada principal, por ejemplo, fue realizado con tierra apisonada lo que hace que formalmente el edificio se integre adecuadamente con el paisaje desértico. La escala en la que se resolvió el muro –que mide 80m de largo, 5.5m de alto y 60cm de espesor es el más grande de todo América del Norte construido con arcilla- provoca un efecto visual muy interesante, pues se ajusta al tamaño de las capas naturales del terreno, fundiéndose en el paisaje ribereño. Este elemento arquitectónico, además intenta cuestionar a muchas de las construcciones que actualmente se llevan a cabo en el sur de Okanagan, en cuyas fachadas generalmente se aplican materiales falsos para simular materiales naturales como la piedra y el adobe.
En el lugar el clima es extremoso, por lo cual la orientación del edificio con respecto al sol fue determinante para conseguir un diseño verdaderamente sostenible. Para evitar los cambios extremos de temperatura en el interior, se aplicaron dos soluciones muy sencillas, la primera es que en las fachadas sur y oeste por ejemplo se colocaron de forma mesurada, y la segunda es que el edificio fue parcialmente enterrado. Es importante mencionar que el muro de arcilla también es un elemento de gran importancia para estabilizar las variaciones de temperatura, pues este material permite mantener un ambiente fresco en los veranos calurosos y en invierno retiene el calor.
Otro material natural aplicado en el proyecto es la madera de los pinos Blue-stain que crecen a lo largo de los bosques canadienses. El uso de este material resulta muy interesante, primero por sus cualidades visuales pues el color natural de la madera, es un azul deslavado, lo que genera un extraordinario contraste cromático con el color de la piedra, y segundo, porque es en cierta forma una innovación en lo que se refiere al aprovechamiento de los recursos naturales propios del lugar pues aunque su resistencia y durabilidad es equivalente a la de los pinos de color blanco, el pino azul no se utiliza comunmente en obra.
El edificio cuenta con un -techo verde- que además de contribuir a conservar una temperatura confortable al interior es una -impronta- visual en el paisaje desértico, en la que se han sembrado algunas especies de plantas autóctonas que actualmente se encuentran en peligro de extinción. En el Centro, además de que se intenta rescatar a las principales especies vegetales también se preservaran algunas especies animales como las serpientes de cascabel.
Siendo este un edificio verde, ubicado en medio del desierto el tema del agua, ha sido de mayor importancia, por lo cual a lo largo del muro de arcilla se ha colocado un pequeño canal para recordarles a los habitantes que este recurso es un elemento muy preciado en la zona. Al interior del edificio, para economizar este recurso se han colocado muebles de baño y grifos de bajo flujo, con lo que se reduce el consumo de agua hasta en un 40%.
En general, el edificio fue diseñado como una estructura bioclimática
* en la que se busca lograr condiciones de confort principalmente por los medios naturales, prescindiendo de recursos mecánicos. Lo que disminuye a la larga los costos de mantenimiento y el gasto de energía.
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editorialpencil.es. [2008-11-27].
* Arquitectura/diseño bioclimático. La temperatura del aire; la humedad del ambiente; la radiación de pisos, paredes, techos y ventanas y la ventilación son factores bioclimáticos. Todos ellos sufren grandes oscilaciones durante el día y la noche, así como los cambios estacionales.
El objetivo de un diseño bioclimático es hacer que las oscilaciones en los factores bioclimáticos sean menores en el interior de un espacio habitable, mediante una interacción correcta o adecuada entre las condiciones del clima y el medio natural con un edificio.
Así también en un diseño bioclimático lo que se busca es lograr condiciones de confort por los medios naturales, prescindiendo de recursos mecánicos. Lo que disminuye a la larga los costos de mantenimiento y el gasto de energía.