La pasada semana Kalkin participó en una conferencia del Centro Urbano en Nueva York, su charla estaba relacionada con la publicación de Quik Build: Adam Kalkin’s ABC of Container Architecture, que muestra 32 de sus proyectos en todo su ingenio para realizar sorprendentes construcciones con materiales básicos, incluida la Bunny Lane, una casa que construyó para sí mismo inspirada en el siglo 19 dentro de un hangar industrial, y la Push Button House, una habitación amueblada que se diseñó apartir de un contenedor con paredes hidráulicas.
-The Quik House, una construcción a base de contenedores marítimos [Adam Kalkin].
Sus diseños tienen unas aplicaciones muy interesantes en la práctica, ya que los contenedores de transportes son baratos, móviles y altamente reciclables. El proyecto de Kalkin que mejor presenta estas cualidades es la
Quik House, una casa prefabricada [con un costo de 120 euros por pie cuadrado] compuesta por seis contenedores, pudiendo ser finalizada en tres meses. Una versión más pequeña, llamada la A Pod [de un costo de 40,000 euros], estará disponible a finales de este año.
Sus diseños llegan al mercado apostando fuerte por las casas prefabricadas, cuyo costo se aproxima entre los 200 y 320 euros por pie cuadrado incluida la instalación, siendo un ahorro importante comparado con el costo de construir una casa, ahorrando los gastos del arquitecto y del contratista. De hecho los contenedores podrían ser usados para proporcionar viviendas de bajo costo en lugares como el Noveno Distrito de Nueva Orleans y otros sitios donde puede significar el derecho a una vivienda digna a un precio asequible. Sin duda, este tipo de edificaciones puede proporcionar una alternativa viable a la vivienda convencional, sobre todo para aquellos que no disponen de suficientes recursos económicos.
-Construcción de un desarrollo habitacional a base de contenedores marítimos-.