Una serie de arcos de diferentes tamaños evoca a los edificios románicos de la Piazza dei Miracoli en Pisa, más que a una de las obras del afamado e innovador arquitecto japonés Toyo Ito.
La propuesta es en realidad mucho más rica y compleja de lo que aparenta exteriormente, y que no se trata de ninguna reminiscencia historicista de la arquitectura europea, si no es la representación tectónica del espacio de una cueva.
Ito quiso utilizar este conjunto de arcos para simbolizar un espacio cavernario, donde las estalactitas conforman un orden no asociado a ninguna trama ni geometría aparente. Su propuesta inicial fue crear la biblioteca enterrada en el subsuelo, para efectivamente tener una vivencia más cercana a una cueva. El edificio mostraría entonces un único nivel, que habría sido un espacio para la reunión de estudiantes y de exhibición abierta.
-La primera intención de nuestro diseño era la cuestión de cómo una institución tan especializada como una biblioteca pudiera ser utilizada abiertamente por todos. Nuestra primera idea fue una amplia galería abierta al nivel de la calle que sirviera de un punto de encuentro activo para la gente cruzando el campus, incluso sin la intención de ir a la biblioteca- comenta el arquitecto japonés.
Sin embargo, problemas presupuestales de la universidad, impidieron la realización de la costosa excavación subterránea. Entonces Ito invirtió su propuesta: tomó su biblioteca, originalmente en el subsuelo, y la ubicó en el segundo piso.
Para dar mayor contundencia a su idea, el arquitecto optó por un tratamiento simple, una estructura de concreto visto y ventanas de cristal con marcos metálicos.
Los arcos, cuyos anchos varían de 1.8 a 16 metros, muestran francamente el interior del edificio, tanto que en algunos puntos se ha optado por utilizar cortinas. La fachada del edificio se curva en dos de sus lados, manteniendo un ángulo recto en la esquina menos transitada. Los paneles de vidrio se hallan montados sobre marcos de aluminio y fueron previamente cortados a medida y doblados 4 mm para mantener la curvatura de la fachada.
Pero si bien la fachada es llamativa, sin duda el tratamiento espacial interior es el mayor logro del edificio, donde las arquerías se suceden en un aparente caos, simulando estalactitas y creando un múltiple y variado efecto de perspectiva. Sin embargo, esta aparente arbitrariedad corresponde a una trama estructural conformada por el cruce de arquerías curvas.
Para construir esta trama se desarrolló una estructura de acero recubierta de concreto, creando placas de 20 cm que se entrecruzan entre sí. Nótese que el cruce de los arcos sobresale formando una cruz, lo que además de reforzar la direccionalidad de la geometría, tiene un efecto antisísmico en la estructura.
Biblioteca de la Tama Art University [Toyo Ito]. Click aquí o en la imagen para ver albúm.
En la primera planta, la cual sigue el relieve de la calle para integrarse al contexto, se encuentra el área de exhibición pública, con galerías artísticas. En un área más privada, se encuentra la zona de lectura y descanso de los estudiantes en donde destaca el mobiliario diseñado por Kazuko Fujie.
En el segundo nivel se encuentra la biblioteca en sí, en donde los estantes de libros han sido compuestos según una trama espacial modulada.
Es muy interesante el manejo de luz, ya que del efecto de semi penumbra trabajado en la -cueva- del primer nivel, se pasa a la luminosidad de la biblioteca; intuyo que es una metáfora al proceso de aprendizaje como iluminación espiritual, un concepto común en el budismo.
Probablemente el hecho de haber puesto la biblioteca en un segundo piso, con amplia luz natural y magníficas vistas, haya sido a la larga mejor que colocarla el un sótano, como era la idea original del arquitecto, lo que hubiera requerido costosa iluminación artificial para la lectura.
Esta relación franca entre exterior e interior evoca un gesto similar de la Mediateca en Sendai, aunque en ésta la interrelación espacial entre los diferentes niveles es mucho más integrada que en el caso de la Universidad de Tama. El uso de vidrio en las mesas de lectura permite el reflejo del exterior, reforzando la idea de que el edificio se halla inmerso en la vegetación que lo rodea.
-La nueva biblioteca es un lugar donde todos pueden descubrir su estilo de interactuar con los libros y las películas como si estuvieran caminando a través de un bosque o una cueva, un lugar de espacios en arquería donde tenues relaciones mutuas se forman simplemente al pasar; un centro focal donde un nuevo sentido de creatividad comienza a dispersarse a través del campus de la universidad de arte-, comenta Ito.
A pesar de diferencias formales, la Biblioteca de Tama, culminada en el 2007, comparte con la Mediateca de Sendai conceptos como el innovador planteamiento estructural y la transparencia de sus actividades. La forma curva de la planta me evoca a la propuesta de Herzog y De Meuron para su Centro de Danza Laban. Pero si de comparaciones se trata, quien mejor que el arquitecto Martín Lisnovsky, maestro del Totally looks like arquitectónico, quien hizo un paralelo visual entre este edificio y la Mezquita de Córdoba, en su siempre interesante arquitectura + historia.