Noticias : Exposición Universal de Shanghai : Al abrir Expo Shangai, el stand argentino se llenó

Noticias de Arquitectura

Al abrir Expo Shangai, el stand argentino se llenó

Nunca en la promoción comercial y turística de nuestro país se había ido a la feria universal más grande de la historia con un pabellón de tamaña envergadura como éste. (Mar, 04 May 2010)
Desde las 9 de la mañana, 20 mil personas ya habían estado recorriendo en Expo Shangai los más de 2000 metros cuadrados del pabellón argentino, que reflejan 200 años de historia y todas las riquezas turísticas, artísticas y culturales del país.

Excelentemente ubicado en un sector de ingreso muy transitado y vecino al de EE.UU., el stand brindó tres shows de tango que se realizaron a sala completa (uno en auditorio y dos en espacio central), lo que constituyó la atracción principal, mientras el restorán, con productos típicos argentinos, tuvo que duplicar su atención: de tres a seis turnos.

Sólo 50 países de los 190 que participan abrieron su stand ayer para la inauguración de la Exposición Universal que, bajo el lema “Mejor ciudad, mejor calidad de vida”, se realiza durante los próximos seis meses en Shanghai. Sudáfrica, Egipto y Venezuela, entre otros, no pudieron hacerlo por no terminar a tiempo

La República Argentina, con un pabellón propio de más de 2000 metros cuadrados, diseñado por el arquitecto Atilio Pentimalli y dedicado al Bicentenario de la Revolución de Mayo, abrió sus puertas para celebrar la cultura y memoria nacional el mismo día de la inauguración de la Expo, que se estima será visitada durante 184 días por unas 70 millones de personas, de las cuales se calcula que 5 millones recorrerán el predio ocupado por la Argentina.

Shanghai –ciudad conocida también como “La Ciudad en el Mar”– es la más grande de la República Popular China –con una población cercana a los 20 millones de habitantes– y la extensión del predio de la Expo es de 5.28 kilómetros cuadrados –es decir, casi la mitad de la superficie de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires–.

En este imponente marco, el pabellón nacional representa un telar de nuestra propia historia. Desde nuestros pueblos originarios hasta nuestro Bicentenario, traza el crecimiento y transformación alcanzados durante estos doscientos años de vida como Nación.

En la inauguración oficial que tuvo lugar ayer, participaron el subsecretario de Comercio Internacional y coordinador de la comisión asesora Interministerial para la participación argentina en Expo Shanghai 2010, Luis Maria Kreckler, quien presidió la delegación argentina integrada además por el embajador argentino en China, César Mayoral, y el comisario general ante la Expo, ministro Martín García Moritán.

Esta exposición constituye una oportunidad única en la estrategia de inserción al mercado chino, como instrumento para promover el comercio, y para posicionar a nuestro país como destino turístico, para acercar nuestra cultura y hacer conocer los productos y servicios argentinos en China.

Las ferias internacionales han sido el lugar por excelencia para que los países muestren lo mejor de sí mismos.

Y, en 2010, le toca a la Argentina compartir la riqueza de sus recursos naturales y celebrar dos siglos de innovación y desarrollo en lo tecnológico, cultural, científico y productivo, en el principal centro financiero, económico y comercial de la República Popular China, adonde llegarán los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo.

• El Pabellón Argentino, una celebración del Bicentenario

Un sector de las tramas de madera del Pabellón Argentino, lleva impreso en uno de sus lados, imágenes de las distintas individualidades que conforman nuestro cuerpo social actual.

En su otro costado, se encuentra plasmada la imagen que las unifica. La guarda pampa, simboliza lo individual y lo colectivo a la vez, y sus líneas escalonadas dan cuenta de nuestros logros más significativos.

El plegado de este patrón sobre el frente de acceso y laterales, está impregnado de recuerdos y nostalgias, quizás de algunos acordes de “Adiós Nonino” naciendo del bandoneón de Astor Piazzola, quizás imaginando matices de una chacarera desplegada por el acordeón del Chango Spasiuk, uno de los músicos argentinos invitados a participar de la Expo Shanghai 2010.

Las imágenes se ven completas a partir de la interacción del espectador. Contrario a la inmovilidad, se le requerirá que se desplace, que encuentre el lugar desde donde poder recomponer la imagen fraccionada en dichas piezas de madera.

A partir de este movimiento, la trama general aparecerá más o menos permeable, de acuerdo a donde cada uno se haya posicionado. El pabellón va modificándose en todo su perímetro, el recorrido es favorecido por el descubrimiento constante.

En el interior, las mismas tramas generarán límites virtuales.

El uso de las pantallas touch screen, también requiere de la participación interactiva: cada visitante puede armar su propio itinerario de paisajes y costumbres de las veinticuatro provincias argentinas exhibidas.

El teatro permite que artistas argentinos desplieguen nuestras músicas y nuestras danzas en China, que espectáculos folklóricos y de tango sucedan en Shanghai. El restaurante de comidas típicas, traslada hasta allí nuestros sabores y aromas.

Compartir artículo:

Lista de comentarios



Agregar un comentario

Por favor llene completamente la forma abajo, y nosotros agregaremos su comentario tan pronto como sea posible.