Noticias : Exposición Universal de Shanghai : "La arquitectura sirve para hacer crecer la imagen de las ciudades"

Noticias de Arquitectura

"La arquitectura sirve para hacer crecer la imagen de las ciudades"

Está en la cresta de la ola con su exitoso "pabellón cesto", la imagen de España en la Expo de Shanghai. Cree que el futuro es la verticalidad y que ciudades como Valencia más que iconos lo que deben "vender" al mundo es su buena calidad de vida. En clave local, la italiana señala la obsolescencia de la prolongación de Blasco Ibáñez. (Sab, 29 May 2010)
HORTENSIA GARCÍA VALENCIA
Benedetta Tagliabue (Milán, 1963) no pierde la sonrisa y transpira vitalidad pese a su apretada agenda. La arquitecta milanesa afincada en Barcelona dio ayer en Valencia una conferencia titulada "Procesos y experimentos"
¿Qué tiene de esto último la arquitectura actual?
La arquitectura se puede hacer de muchas maneras. A mí me interesa mucho experimentar, probar cosas nuevas. Es algo que se está haciendo mucho y tiene que ver con una manera de hacer relacionada con el mundo del arte.
¿Cuál ha sido la clave del éxito del pabellón de España?
Tenemos un "atelier" donde hacemos muchas pruebas y ensayos para ver cómo los materiales tradicionales pueden trabajar de otra manera con una tecnología nueva. Queríamos presentar a España como un lugar muy capaz de hacer cosas increíbles, como este tipo de estructura del pabellón que es complicadísima y muy especial, y a la vez muy capaz de reinventar la tradición y recuperar materiales que parecen obsoletos como el mimbre. Creo que estos materiales tienen una vitalidad tan poderosa que vale la pena reinventarlos. Y esa ha sido la apuesta.
¿Qué harán con el edificio después de la Expo?
Estamos trabajando sobre eso. Ahora necesitamos otro experimento (risas). China está muy interesada en mantener el edificio y nos pregunta qué podemos hacer que el mimbre dure. Hemos hecho un pabellón para que dure seis meses y para mantenerlo hay que inventar un tratamiento o una manera de hacerlo sustituible. Quizás encontremos una resina que lo haga más resistente aunque sustituirlo tampoco sería un gran problema porque realmente es un material muy humilde.
¿Están de moda las cubiertas vegetales?
Me gusta pensar que el edificio es parte del paisaje y el paisaje es parte de la arquitectura. Hacer cubiertas vegetales es un paso más hacia ese punto. En el pabellón de España el mimbre, un material que casi es un árbol, crea la sensación de entrar en un lugar natural, es como estar en un bosque. A los humanos esto nos resulta muy confortable porque venimos de milenios de estrecho contacto con la naturaleza. Todo lo que va en esa dirección me gusta. En un lugar como Valencia con un clima tan maravilloso vale la pena tener un mundo de vegetación mezclado con los edificios. Me interesa la arquitectura que no tiene límite entre el edificio y el exterior.
Valencia tiene edificios como el Ágora de Calatrava o el Veles e Vents de Chipperfield muy caros y bonitos pero vacíos.
La responsabilidad de la utilización de la ciudad no es sólo de los arquitectos. Nosotros podemos aconsejar pero hay fuerzas muy poderosas que nosotros no podemos mover. Podemos formalizar los deseos de una sociedad cuando se expresa a través de los políticos o de clientes privados pero si el deseo está medio equivocado o no se ajusta a la realidad no es culpa nuestra.
¿La arquitectura es más que nunca la marca de las ciudades?
Seguramente. Todas las ciudades quieren posicionarse, explicarse al mundo y atraer y para eso necesitan algo representativo. Es como estar en un lugar con mucha gente donde tienes que levantar la voz para que te oigan. La arquitectura sirve para hacer crecer la imagen de las ciudades.
¿Y un gran espacio verde como el Parque Central (a cuyo diseño opta) en qué modo puede proyectar esa imagen?
Hacer un plan urbanístico que elimina las vías del tren e integra un parque en la ciudad es promocionar una realidad de buena calidad de vida para los ciudadanos. En la Expo de Shangai, que es emblema de eso de presentarse al mundo exhibiéndose a lo grande, me impactó mucho como lo hizo Barcelona. En su presentación, me capturó la belleza que sobresalía de la ciudad. Veías palmeras, paseos peatonales fantásticos, la playa y pensabas: que bien se puede vivir ahí. Realmente, lo que hizo Barcelona fue vender buena calidad de vida. Valencia también puede vender su fantástica calidad de vida.
¿Es cierto que se mueve en bicicleta por la ciudad?
Creo mucho en las distancias humanas, en poder ir al trabajo en bici,y en desplazarte sin encontrarte coches. Para tener un lujo así se necesita que alguien lo piense antes. Nosotros lo hemos hecho en el Parque Diagonal de Barcelona donde hemos dejado espacio para las bicicletas, los peatones y para los que quieran sencillamente tomar el sol o mirar el agua. El parque es una prolongación ciudad adentro de ese mundo natural que viene de la playa.
Benidorm es protagonista en el pabellón de la Expo ¿Le gusta ese modelo de urbanismo?
Benidorm es una ciudad muy amada por arquitectos y sociólogos. En China destruyen su densidad en horizontal y la construyen en vertical. Hay que estudiar las consecuencias, como cambian las relaciones humanas cuando los edificios tienen 30 plantas, cómo se utiliza la calle en esa situación, cómo integramos lo privado y lo público. Son terrenos donde tenemos que hacer pruebas y experimentos, pero hay que darse cuenta de que tenemos que ir a una ciudad en ese sentido.
¿Conoce el proyecto de la prolongación de Blasco Ibáñez?
Los cortes radicales en la ciudad son algo del siglo pasado, cuando se abrían grandes avenidas por una cuestión de salubridad. De todas maneras, a veces hay que hacerlo. Me gusta la acción romántica, pero hay que encontrar el equilibrio. Barcelona ha derribado mucho en el casco antiguo. Nosotros hicimos una operación urbanística en el barrio de Santa Caterina donde intentamos integrar fragmentos de lo que había, creando patios de vecinos y abriendo avenidas apoyadas sobre lo antiguo. Es una solución que ha dado vitalidad al barrio.
¿Qué tiene de "marketing" su profesión?
Yo no recuerdo haber hecho nunca nada por marketing, no me gusta esa palabra. Prefiero la palabra comunicación en el sentido más sencillo de dedicar esfuerzo y tiempo a explicar a la gente lo que haces para que lo entienda.
¿Qué es más importante provocar o satisfacer al cliente?
La arquitectura puede parecer que está hecha para sorprender pero en realidad conjuga muchas cosas: lo que te pide el cliente, lo que te dice el lugar, lo que quieren los ciudadanos... Y tu tienes que hacer de interprete. Ahí es donde entra la subjetividad y donde la gente te puede criticar. Por eso el arquitecto debe escuchar.
¿La crisis ha roto el idilio entre los arquitectos estrella y los alcaldes en busca de icono?
Con la crisis hay menos trabajo pero esto también es muy útil porque da tiempo a la reflexión y a pensar en cuestiones como sostenibilidad. El arquitecto estrella es producto de la necesidad de las ciudades de hacerse notar, pero también de un mundo global donde las maquetas y dibujos se pueden hacer y enviar desde cualquier parte del mundo. Nosotros trabajamos con China, Alemania, Australia e Italia. Es increíble.

Compartir artículo:

Lista de comentarios



Agregar un comentario

Por favor llene completamente la forma abajo, y nosotros agregaremos su comentario tan pronto como sea posible.