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El manantial: todo lo que está mal con la arquitectura

El director King Vidor en el año 1949 llevó al cine la película “Manantial” por la Warner Brothers donde es reflejada la circunstancia vital de la libertad. En ella Gary Cooper interpreta a Howard Roark, un arquitecto creado por la ficción de Ayn Rand y que ha marcado notablemente la arquitectura del pasado más que cualquier otro arquitecto de su tiempo. (Mie, 20 Nov 2013)
El manantial: todo lo que está mal con la arquitectura Ayn Rand declara cómo “puede y ha de ser un hombre” que triunfa y que impone su concepción de la arquitectura. Esta obra había sido rechazada por doce editoriales pero que al final fue publicada en 1943 como un canto al individualismo y a la independencia convirtiéndose en un best–sellers del siglo XX y hoy es un modelo a seguir por millones de jóvenes que anhelan ser arquitectos.



El impacto provocado, para alguno para bien y para otros para mal, no deja de ser un motivo que inspira a muchos que temerosos incursionan temerosamente en esta especialidad.

Howard Roark lucha para que su obra sea rendida a los burócratas y teniendo como rival a Ellsworth Toohey, que no contempla el éxito de los demás y que se adueña del mismo.



En la actualidad ¿ha muerto el Manantial? Algunos dicen que si pero otros como Frank Gehry, el más famoso de los arquitectos indica que “el negar el derecho del arquitecto a la libre expresión es como negar la democracia. Pero la democracia es la voluntad de la mayoría y no del individuo”. Atribuyendo esta declaración porque Ayn Rand odiaba la democracia porque aplastaba la libertad personal.



Al celebrar el aniversario de el Manantial se puede dar un vistazo de lo que piensan muchos diseñadores, es así que en el próximo documental de Ángel Borrego Cubero en “La Competencia” narra el desarrollo de cinco diseños y que al final del trailler dice: “espero que capturó claramente el misterio y la profundidad”.
En la actualidad se siguen diseños cada vez más sofisticados, más verdes, más tecnificados pero el arquitecto se ve muy controlado en ello por lo que se plantea una pregunta ¿Cuál es el propósito del diseño? ¿Es para satisfacer al diseñador o a los demás que viven y trabajan alrededor?



Las cabezas F parecen creer que la única medida relevante de su trabajo es si les gusta, porque las opiniones del resto de nosotros no tienen importancia, ¿dónde se perdió el Manantial?

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