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Calatrava ha prosperado donde Frank Gehry falló

Forma parte de la megaurbanización Porto Maravilha y es un proyecto del cuestionado Santiago de Calatrava. Se trata de una estructura de 18 metros de altura que recrea la figura de un animal prehistórico. Costó unos 50 millones de euros y es una de las obras más importantes para los futuros Juegos Olímpicos. (Mar, 22 Dic 2015)
Calatrava ha prosperado donde Frank Gehry falló El nuevo Museu da Amanha (Museo de Mañana) en el viejo puerto de Río de Janeiro, pretende demostrar que “hay muchos futuros posibles”, explicó Luis Albert Oliveira, el comisario del nuevo museo, que el jueves 17 de diciembre abrió sus puertas a ocho meses del inicio de los Juegos Olímpicos. “Que mañana es una construcción del presente; como el río del tiempo en el ensayo de Borges”.



Para sus críticos, la arquitectura efectista de la escuela ya inconfundible de Santiago Calatrava, buque de insignia del proyecto urbanístico conocido como Porto Maravilha (Puerto Maravilla) es otro ejemplo de la estandarización de una ciudad tan singular como Río de Janeiro. “Porto Maravilha transmite un mensaje de que no hay alternativa; sólo se puede elegir entre la degradación actual y la revitalizada ciudad global de gentrificación, arquitectos estrella y bloques de cristal”, dijo Sergio Martins, historiador de la Universidad Católica (PUC).



Tras décadas de declive, que empezó en 1960, cuando la ciudad perdió la capitalidad de Brasil, Río intenta aprovechar los Juegos Olímpicos para recuperar su protagonismo. El Porto Maravilha, con un nuevo monorraíl, dos museos, un conjunto de hoteles y bloques de oficinas, y un puerto para cruceros, será un nuevo centro de ocio y servicios inspirado, según insiste el alcalde de Río, Eduardo Paes, en la Barcelona de 1992. Al menos, se ha desmantelado el horroroso escaléctrix conocido como la Perimetral y la Plaza Mauá, delante del museo. Allí se ha ampliado un espacio público donde el peatón puede escaparse del caótico trafico del centro de Rio.



Obra de un consorcio privado-público encabezado por el ayuntamiento y la Fundación Roberto Marinho, el brazo filantrópico del poderoso grupo mediático Globo, el museo fue presupuestado en 210 millones de reales, cantidad que, tras la caída en picado de la divisa brasileña durante la crisis económica, equivale a unos 50 millones de euros. El Banco Santander, que derivaba una tercera parte de sus beneficios de Brasil antes de la recesión, es el denominado Patrocinador Máster del museo.



El edificio de acero ocupa un suelo de unos 30.000 metros cuadrados en el muelle de Mauá, en una zona de patrimonio intangible pero de enorme valor, punto de desembarque para cuatro millones de esclavos y cuna del samba. Detrás está la colina donde se estableció en 1897 la primera favela de Río en Morro da Providencia, y que aún se resiste ante la gentrificación. Pero con las prisas de los Juegos Olímpicos, no hay demasiado tiempo para detenerse en el pasado. “La Olimpiada ha sido el deus ex machina necesario para anular el debate“, dice Martins.



Será verdad, pero la apresurada inauguración del Museo de Mañana antes de fin de año –tal y como Paes había prometido– no deja de ser un logro. A fin de cuentas, una de las víctimas de la investigación Lava Jatos (lavacoches) sobre la corrupción endémica en las grandes empresas y bancos brasileños es el consejero delegado de Oderbrecht, la principal constructora del consorcio responsable del proyecto. Marcelo Oderbrecht se encuentra entre rejas desde el verano, acusado de cohecho y facturación fraudulenta en las obras realizadas para la petrolera Petrobras, cuya enorme sede se perfila detrás del museo de Calatrava.



No hay indicios de irregularidades en la construcción del Museo de Mañana, cuya extraña forma metálica de esqueleto de dinosaurio ya se ha incorporado a los íconos de la ciudad junto al Cristo Redentor, el Pao de Azúcar y el nuevo teleférico que ofrece vistas aéreas a la extrema pobreza de la favela Complexo de Alemao, más al norte. “Querían un proyecto arquitectónico de gran impacto. No hubo concurso; el alcalde eligió a Calatrava porque se quería un arquitecto de prestigio internacional”, explicó Oliveira en una entrevista mantenida en Río a principios de este año.



Oliveira, cosmólogo de largo recorrido, admirado hasta por los críticos del museo, se vio forzado a adaptar el contenido del museo a la estrechez del muelle y la envergadura de las pretensiones del arquitecto. “Calatrava tenía la idea de que los museos de ciencia son las catedrales del siglo XXI”, dijo Oliveira. El resultado es una nave de 100 metros por 14 de ancho y 12 de altura. “Establecer los contenidos en ese espacio grandioso fue un desafío y una oportunidad”, añadió.

Aunque el físico español Jorge Wagensberg era uno de los asesores del proyecto en Río, la obra de Calatrava se sitúa en las antípodas de la de Esteve y Robert Terradas en el diseño del CosmoCaixa, el museo de ciencias dirigido por Wagensberg en Barcelona. “Fue muy distinto de lo que pasó con CosmoCaixa, que fue diseñado desde el principio como museo de ciencia con la conceptualización de Wagensberg”, dijo Oliveira.



Calatrava ha prosperado donde Frank Gehry falló. El diseño del arquitecto californiano para un museo Guggenheim en el puerto de Río hace 15 años, provocó protestas de la comunidad artística. “Entonces los artistas eran más independientes”, dice el escéptico Martins. ¿Cómo adaptas una representación del tiempo borgesiano a una catedral calatraviana del siglo XXI? “Tuvimos problemas a la hora de integrar las galerías laterales y las rampas muy largas crean dificultades en el sentido museográfico”, reconoció Oliveira. Pero “hicimos una secuencia de formas que cuentan el futuro como un río con distintas desembocaduras; todo empieza a partir de un huevo enorme al inicio de la exposición”.

Es el más espectacular y efectista de los tres museos incluidos en el proyecto olímpico. El nuevo Museo de Imagen y Sonido del despacho neoyorquino Diller Scofidio & Renfro se abrirá el año próximo en Copacabana.

Detrás del Museo de Mañana, el despacho brasileño Bernardis y Jacobssen ha diseñado el Museo de Arte de Río (MAR) en el viejo palacio del rey Dom João VI, cuya atracción principal para muchos turistas son las vistas del edificio Calatrava desde la terraza en el tejado del MAR.

Paes –que se plantea como posible candidato a las elecciones presidenciales del 2018 siempre que los Juegos transcurran sin incidentes– no rehúye la polémica. No solo eligió a dedo a Calatrava, pese al reguero de denuncias que deja en su estela desde Valencia a Nueva York, sino que el alcalde logró encontrar a un personaje de métodos aun más discutibles si cabe al dar luz verde a la construcción de cinco torres de 38 plantas del plutócrata inmobiliario estadounidense Donald Trump que se construirán sobre suelos antes ocupados por las viejas escuelas de samba.



Todo forma parte de una gran operacion inmobiliaria en suelo público que ha costeado la construcción del museo de Calatrava. “Más que un plan urbanístico en Porto Maravilha, Eduardo Paes tiene un plan de negocios”, dijo el paisajista francés Pierre Andre Martin, afincado en Rio. Hay una buena noticia, añade: “Muchos de estos proyectos no han ido más allá de los power points del alcalde; con esta crisis económica, no sé si habrá dinero suficiente para construirlos”.

Diseño sustentable

El museo cuenta con 5.000 m2 de espacio para exposiciones, así como con una cobertura metálica de forma cóncava que avanza 75 metros en dirección a la plaza Mauá. La altura de la edificación fue limitada a los 18 metros para no ocultar la visión que se tiene de al Bahía de Guanabara desde construcciones vecinas.

En su planta superior cuenta con un techo de 10 metros de altura del que se puede observar toda el área portuaria. El emprendimiento cuenta además con unos 30.000 m2 de salas externas, jardines, espejos de agua y áreas de ocio, y usará 53 experiencias diferentes entre videos, juegos, presentaciones interactivas y fotografías para las exposiciones.

En su interior hay zonas interactivas, una sala de cine en 360 grados y un "Tjuringa", un objeto de las antiguas civilizaciones aborígenes de Australia y que representa todo el conocimiento, como una suerte de conexión entre el pasado, el presente y el futuro.
El diseño arquitectónico también fue elaborado siguiendo criterios sostenibles e incluyó fuentes de energía naturales, lo que, según el arquitecto Santiago Calatrava, permite su integración con el contenido del museo.

La edificación fue dotada con 6.200 paneles solares que pueden ajustarse al ángulo de los rayos del sol a lo largo del día, capaces de generar hasta un 40 % de la energía necesaria. Por otra parte,usa agua de la propia bahía para regular la temperatura interior del edificio y abastecer los estanques que rodean el museo, y privilegia la entrada de luz natural.

La obra ofrecerá también espacios reservados para exposiciones temporales de menor tamaño con la temática del futuro del mundo y de la humanidad como factor común.

Un laboratorio de empresas en las que los interesados puedan exhibir proyectos, un auditorio y un observatorio con información constantemente renovada sobre investigaciones relacionadas con la temática del museo, completan el complejo.

Libro: Santiago Calatrava. Conversaciones con estudiantes.

Santiago Calatrava, es sin duda uno de los personajes más influyentes de la arquitectura contemporánea. A este controversial arquitecto español lo han catalogado como el Gran constructor de monumentos de la época contemporánea y como el renacentista del mundo actual, ya que en su obra persigue de manera incansable la unión entre arte y ciencia.

Este libro, muestra cuáles son los principios básicos que orientan su trabajo y el mismo Santiago Calatrava explica su proceso de trabajo; ya que el libro documenta una serie de conferencias que dictó en el Massachussets Institute of Technology, en las que habla de manera puntual sobre temas que considera fundamentales para la arquitectura: “Materiales y procesos constructivos”, “Fuerza y forma de la arquitectura” y “Movimiento y forma en la arquitectura”.

Sin duda, esta obra resultará de gran interés para los amantes de la arquitectura y admiradores del afamado arquitecto español, ya que expone sus secretos, la naturaleza de sus obras y de todo aquello que ha aprendido a lo largo de su vida y que ha tenido influencia sobre su trabajo.

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