Noticias : Restauración y Remodelación : Reciclaje Urbano estilo la Roma

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Reciclaje Urbano estilo la Roma

Este proyecto es una transformación valiente e inteligente de un edificio histórico en el centro de la Ciudad de México, dentro de un paisaje tridimensional de la vida urbana. (Mie, 14 Jun 2017)
Reciclaje Urbano estilo la Roma Mientras que el cuerpo del edificio fue restaurado y ampliado con respeto por una construcción casi similar, las estructuras verticales adheridas son ligeras y con una apariencia en forma de techo en el frente de la calle.




Permiten salas de doble altura con escaleras abiertas, que llevan a las terrazas de la parte superior.

El trabajo ha sido elogiado por el profesionalismo hasta el punto de virtuosismo mostrado por los arquitectos.

En un encargo con muchas restricciones, inventaron una espacialidad agradable a los pisos.




Aunque el proyecto siguen con rigor la huella del edificio original, la sección muestra invención y complejidad. el proyecto contribuye a la recuperación del patrimonio histórico en una zona de riesgo.

La densificación de la estructura existente es una estrategia viable, aunque no se puede negar un toque de gentrificación.




La edificación se encuentra en la Colonia Roma, un barrio de valor histórico en la zona central de la Ciudad de México.

La Roma se desarrolla en el siglo XIX como uno de las primeras extensiones de la ciudad principal, configurada en una malla ortogonal ocupada por enormes casonas que en su momento cobijaron a las clases más altas de la capital.




Con el surgimiento de la vida suburbana en los años 50, la Roma fue perdiendo habitantes durante la segunda mitad del siglo veinte inclusive llega a su peor instante a lo largo de los años posteriores al gran sismo del año 1985.

Dado a que la Roma se localiza en lo que en el pasado era el lago de Texcoco su subsuelo es enormemente cenagoso y por consiguiente las ondas sísmicas se amplifican, lo que produjo que a lo largo del fuerte temblor del 85 la Roma fuera una de las zonas más perjudicadas de la urbe; se cayeron muchas estructuras y muchos de los que resistieron fueron abandonados por contar con daños estructurales o bien, en muchos otros casos, por el temor de sus residentes a que las construcciones no resistieran otro sismo.




El distrito se estropeó de manera profunda, con altos niveles de inseguridad y de edificios abandonados, hasta los ultimos años, en que ha reaparecido fuertemente como una de las zonas más activas de la ciudad, llenándose de galerías de arte, pequeños restaurants, cafés y jóvenes ocupando nuevamente sus calles y lugares públicos.

El trabajo se construye merced a la iniciativa de la startup Reciclaje Urbano. El desafío es alto: construir una estructura en una residencia clasificada de valor histórico, sin garaje -en una urbe donde el rey es el automóvil-, y con comercio en planta baja, condición asociada generalmente en México a una forzada combinación para las clases bajas y no como un factor imprescindible para edificar calidad urbana.

ReUrbano, encuentra una antigua casona que había quedado descuidada al fallecer su octogenárea ocupante y nos encarga el trabajo de convertirla.

El edificio cuenta con 9 residencias de diferentes tamaños y configuraciones, tal como un local en el nivel bajo de la parte delantera del edificación.

El trabajo nos fuerza a meditar acerca de el valor de la manera arquitectónica en los tejidos metropolitanos, así como el valor del patrimonio y las formas de intervenirlo.

Procuramos un diseño prudente, y respetar en tanto que sea posible la estructura espacial (y la esencia) de la residencia original.




El proyecto conserva prácticamente la totalidad de la edificación existente, mas allá de los dictámenes establecidos por los las instancias de preservación locales, que establecen para la casa existente la conservación solamente de la fachada; creemos en el valor de la estructura que da razón de ser a dicha testera, tal como en su interés espacial y a las posibilidades de conservarlo pese al incremento de superficie útil del edificio.




La construcción existente ocupa la mayoría del terreno, pero tiene en su parte posterior una ruina de una vieja zona de servicio, independiente de la casa.




El proyecto se sustenta en el análisis detallado de cada uno de los elementos para buscar producir una realidad absolutamente diferente a la existente, acorde con la nueva realidad económica y social de la zona, mas en armonía con la construcción original: pasado y presente conviviendo, respetándose y creando un nuevo elemento unitario construido de dos tipologías arquitectónicas acordes con sus instantes históricos.




El proyecto se estructura a través de un corredor lateral; el patio de acceso existente en la casa original se replica en la parte posterior y proporciona los 2 núcleos de acceso al edifico.




La adición que se construye en la parte posterior de la casa, en sustitución de la zona de servicio, traza un segundo patio de acceso con la forma y la materialidad de la casona existente, pero utilizando tecnologías actuales: la adición es claramente identificable bajo la mirada de un profesional, pero ofrece una lectura continua a un ojo distraído.




El proyecto también crece en altura, tanto dentro del edificio existente, como por la adición de dos plantas sobre la casona.

Excavando medio nivel sobre la cota de la calle y construyendo una serie de niveles intermedios, el interior de la casona pasa de tener un solo nivel a tener hasta 3 niveles en algunos puntos.




Con la intención de resaltar la horizontalidad, la primera planta que se construye sobre el edificio existente, es totalmente acristalada para conseguir aligerar en tanto que posible el peso de la nueva adición, así como diferenciar claramente la edificación original de la nueva intervención.

La última planta se construye con aire y arquitectura: una sucesión de terrazas y volúmenes construidos permite modificar la percepción de la altura total del edificio, así como estilizar el proyecto para que aparezca como un encadenamiento de pequeñas torres y no como un sólido continuo.




La materialidad es importante para el proyecto. La casa original está construida en tabique, material que se emplea también en la adición en la parte posterior de la edificación.

El original es un material rugoso, vivo, cargado de identidad e historia; el nuevo, se diferencia del primero por pequeños detalles, desde su elaboración industrial hasta en la forma en como se agujerean los muros.

Son pequeñas sutilezas que permiten identificar la diferencia, pero que en su semejanza construyen una misma entidad.

Los volúmenes en planta alta, definen su propia identidad, tanto por el material en sí mismo, como por el color (negro, y no blanco, para ayudar a aligerar el peso de la adición).

Los materiales trabajan al servicio de la generación de espacios únicos, de gran personalidad, pensados para familias estándares, con necesidades cambiantes pero también estándares: salas, habitaciones, cocinas y baños construyen espacios únicos, intrincados con la vieja y la nueva estructura, listos para ser apropiados por las formas de vida particulares y distintas de cada uno de sus habitantes.












Arquitectos: Cadaval & Solà-Morales
Ubicación: Ciudad de Mexico, Districto Federal, Mexico
Arquitectos a Cargo: Eduardo Cadaval, Clara Solà-Morales.
Área: 2200 m2
Fotografías: Miguel de Guzmán
Colaboradores: Olivier Arditi, Catherine Nguyen.
Ingeniero Estructural: Ricardo Camacho.
Constructores: Eugenio Eraña, Juan Carlos Cajiga.
Premios: Premio FAD de Arquitectura e Interiorismo Cadaval & Solà-Morales

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