Concreto inspirado en la piel de los elefantes que enfría edificios sin aire acondicionado
Una nueva baldosa de cemento desarrollada por investigadores de la Universidad de Pensilvania utiliza poros y grietas diseñadas para almacenar y distribuir agua. Al evaporarse, el agua extrae calor de la superficie y puede mantenerla hasta 36 °F (20 °C) más fría que un revestimiento de estuco convencional. (Lun, 31 Ago 2026)
En plena
ola de calor, un edificio puede convertirse en una enorme superficie acumuladora de energía térmica. El sol golpea fachadas y cubiertas durante horas, los materiales absorben calor y los sistemas de climatización tienen que trabajar cada vez más para mantener una temperatura confortable en el interior.
Pero una investigación de la Universidad de Pensilvania (Penn) propone atacar el problema desde un lugar poco habitual: la piel exterior del edificio.
El concepto no nació en una planta industrial ni en una computadora. Surgió al observar cómo los elefantes africanos enfrentan el calor extremo.
El concepto no nació en una planta industrial ni en una computadora. Surgió al observar cómo los elefantes africanos enfrentan el calor extremo.
Los investigadores transformaron esa estrategia natural en una baldosa cementicia con una red de
grietas programadas. El resultado es un material que capta agua, la distribuye y retrasa su drenaje para aprovechar al máximo el enfriamiento por evaporación.
Las grietas que normalmente serían un problema aquí hacen el trabajo
En una fachada convencional, una grieta es una señal de deterioro. En esta baldosa, en cambio, forma parte del diseño.
El equipo de la Universidad de Pensilvania, dirigido por
Dorit Aviv y
Shu Yang, diseñó una red de grietas que funciona como pequeños canales para distribuir el agua por la superficie.
La baldosa combina
cemento Portland y tierra de diatomeas, un material muy poroso que absorbe rápidamente el agua. Después, las grietas ayudan a transportarla y distribuirla, incluso sobre superficies inclinadas.
Buscador de Arquitectura. Concreto inspirado en la piel de los elefantes que enfría edificios sin aire acondicionado. [PNG]. doi.org. Link. referencia FIGURE 1, Elephant?Skin?Inspired Porous Cementitious Tiles with Programmable Crack Networks for Passive Cooling, (2026, Abril 20) CC BY 4.0.La geometría es clave. Los patrones hexagonales hacen que el agua recorra una trayectoria más larga en lugar de escurrirse directamente hacia abajo. Así, permanece disponible durante más tiempo para que la evaporación extraiga calor de la superficie.
En pocas palabras: los poros almacenan el agua, las grietas la distribuyen y la evaporación hace el resto.
El resultado: hasta 20 °C de diferencia
Aquí es donde el concepto deja de parecer una simple curiosidad biomimética.
Buscador de Arquitectura. (2026). Esquema de prueba térmica comparativa. [PNG]. arq.com.mx. Link. Propia.En las pruebas realizadas con calentamiento infrarrojo y aportes periódicos de agua, la temperatura medida debajo de las baldosas inspiradas en la piel del elefante se mantuvo alrededor de 89.6 °F (32 °C).
Para comparar:
- El estuco comercial agrietado alcanzó aproximadamente 107.6 °F, unos 42 °C.
- El estuco convencional sin grietas llegó a aproximadamente 125.6 °F, unos 52 °C.
La diferencia frente al estuco sin grietas fue de aproximadamente 36 °F, equivalentes a 20 °C.
No significa que una vivienda equipada con estas baldosas vaya automáticamente a consumir 20 °C menos de energía, ni que el aire acondicionado pueda eliminarse.
Lo que se midió fue principalmente la temperatura de la superficie y del entorno inmediato de la baldosa bajo condiciones controladas.
La propia investigación plantea el potencial de reducir las temperaturas superficiales entre 10 y 20 °F respecto de un estuco tradicional, pero todavía será necesario realizar pruebas a escala real y durante largos periodos para determinar cuánto podría reducir el consumo energético de un edificio completo.
No elimina el aire acondicionado, pero puede reducir su carga
La idea no es sustituir los sistemas de climatización, sino evitar que parte del calor llegue al edificio.
Cuando el agua se evapora, absorbe calor de la superficie y la enfría. El reto está en conseguir que permanezca el tiempo suficiente para aprovechar ese efecto. Ahí es donde entran los poros y las grietas diseñadas de la baldosa, que permiten almacenar y distribuir el agua en lugar de dejar que simplemente escurra.
Esto podría ayudar a disminuir la carga térmica de una envolvente, aunque todavía no existen datos suficientes para afirmar cuánto reduciría el consumo eléctrico de un edificio completo.
El verdadero desafío: el agua
El sistema necesita agua, por lo que el clima será determinante.
En ambientes cálidos y secos, la evaporación puede ser especialmente efectiva. En zonas cálidas y húmedas, el rendimiento puede disminuir.
Por eso, una aplicación a gran escala tendría que controlar cuidadosamente cuándo y cuánto agua suministrar. Los investigadores plantean sistemas automatizados que utilicen las condiciones meteorológicas para aprovechar el enfriamiento cuando resulte más eficiente.
La pregunta clave será sencilla, pero decisiva: ¿cuánta agua necesita una fachada para producir un ahorro energético que justifique su instalación?
¿Está lista para una fachada real?
Todavía no.
Los resultados obtenidos corresponden principalmente a pruebas controladas, por lo que falta comprobar cómo se comportará el material después de años de exposición al sol, lluvia, viento, suciedad y ciclos de humedad y secado.
Hay, sin embargo, un dato prometedor para su posible escalamiento: los investigadores demostraron que la mezcla puede aplicarse sobre paneles grandes mediante hopper guns, un equipo utilizado para la aplicación de materiales en construcción.
El siguiente paso será llevar la tecnología fuera del laboratorio y comprobar tres cosas fundamentales: durabilidad, consumo de agua y ahorro energético real.
Si supera esas pruebas, la propuesta podría convertirse en algo más que una curiosidad inspirada en la naturaleza: una nueva estrategia para diseñar fachadas que no solo protejan a los edificios del calor, sino que también ayuden activamente a disiparlo.
Texto y redacción: Equipo de Editores Buscador de Arquitectura
Fuente:Elephant?Skin?Inspired Porous Cementitious Tiles with Programmable Crack Networks for Passive Cooling, Elephant?Skin?Inspired Porous Cementitious Tiles with Programmable Crack Networks for Passive Cooling, (2026, Abril 20), CC BY 4.0,
https://doi.org/10.1002/adma.202523133Imagen principal: Buscador de Arquitectura. (2026). Concreto inspirado en la piel de los elefantes que enfría edificios sin aire acondicionado. [JPG]. doi.org. Link. usando como referencia FIGURE 1, Elephant?Skin?Inspired Porous Cementitious Tiles with Programmable Crack Networks for Passive Cooling, (2026, Abril 20).
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