¿Vivirías dentro de un tubo de concreto? El proyecto OPod que prometía microviviendas en Hong Kong
La falta de viviendas en Hong Kong debido al aumento de su población, alta demanda, precios elevados y la poca disponibilidad de terrenos, hizo que James Law Cybertecture diseñara este prototipo que transforma tuberías de concreto en viviendas de 9.29 metros cuadrados.
(Mar, 03 Mar 2026)
Una encuesta de asequibilidad de vivienda internacional “Demographia 2017” calificó a Hong Kong como el mercado de vivienda menos accesible del mundo.
Ante este contexto, surgieron propuestas de microvivienda y soluciones modulares como alternativa a la escasez de suelo urbano. Una de las más mediáticas fue el proyecto que reutiliza tuberías industriales de concreto para convertirlas en unidades habitacionales compactas.
Por ello,
James Law Cybertecture desarrolló un prototipo de micro-hogares apilables y de bajo costo en tuberías de concreto. La idea es colocarlos en aquellos que terrenos que pos sus dimensiones no pueden usarse para construir viviendas en forma.
El prototipo se llama
OPod Tube Housing. El concepto propone reutilizar tuberías de concreto reforzado de 2.5 metros de ancho —originalmente diseñadas para conducir aguas residuales o industriales— y adaptarlas como módulos transportables y apilables, capaces de instalarse en espacios urbanos residuales.
Dirigidos hacia los jóvenes que buscan independizarse, cada tubo puede contener todo lo necesario para vivir en un área de 9.29 metros cuadrados.
Para demostrar los alcances de su idea, James Law fabricó una de estas viviendas en tamaño real. Las puertas no necesitan llave: se abren mediante una aplicación del teléfono celular.
Dentro del tubo, el habitante puede dormir, bañarse y cocinar.
La iluminación se resuelve mediante un panel de cristal que funciona como puerta y vetan a la vez. Al interior se usan “tiras de iluminación” colocadas debajo de los estantes y una lámpara retráctil.
Para aminorar la rugosa superficie del tubo, las paredes han sido encaladas y se instaló un piso de madera para hacer más amigable el espacio.
Por dentro todo los muebles son abatible: un banco se despliega para funcionar también como cama.
También hay espacio para un mini refrigerador, una cocina de microondas, un riel para colgar la ropa y un soporte para colocar una maleta.
En la parte de tras se encuentra el baño con ducha e inodoro. Las paredes circulares están revestidas de baldosas hexagonales de color blanco.
Aunque esta idea no pretende acabar con la crisis de vivienda, ofrece en cambio una solución que puede aliviar en cierta medida la crisis.
EL costo de estos micro-hogares es de 11,000 libras (cerca de 285 mil pesos), y que pueden rentarse en unas 300 libras mensuales (unos 7,755 pesos).
En cuanto a la renta, se proyectaba un precio aproximado de 300 a 400 libras mensuales, esto equivale a unos 7,000–8,000 pesos mensuales. No obstante, estas cifras fueron únicamente estimaciones conceptuales, ya que no existen unidades disponibles oficialmente para alquiler.
Aunque parece muy caro, un apartamento de una habitación cuesta en Hong Kong 1,500 libras (39 mil pesos).
De acuerdo con Law, se pueden apilar hasta 4 tubos sin necesidad de soportes extras.
Con un peso de 20 toneladas, cada tubo es relativamente fácil de transportar y de subir con una grúa.
En su momento, Law negociaba con el gobierno local para comenzar a instalar y alquilar estas viviendas OPod. El sitio propuesto para el piloto, denominado OPod Housing No.1, era un terreno urbano sin usar en el distrito de To Kwa Wan, en Hong Kong. El plan contemplaba 21 unidades apiladas en dos niveles, además de una cocina compartida y un patio comunitario, con fecha estimada de finalización entre 2020 y 2021.
Sin embargo, el desarrollo fue retrasado y, hasta la fecha, no existe evidencia de construcción en To Kwa Wan ni en otro sitio. Aunque en informes previos se anticipó la posible construcción de hasta 212 unidades para 2025, el proyecto continúa en fase de prototipo experimental desde 2018, sin comunidades residenciales construidas ni disponibles para renta.
Estos
tubos de concreto cuenta con una estructura de acero para aumentar su resistencia a los esfuerzos, fabricada con alambre, varillas o mallas con resistencias de 4,200 a 6,000 kg /cm2, y fueron diseñados para conducir aguas residuales, sanitarias, aguas negras o aguas con desechos industriales.
El largo máximo de estos tubos es de 2.40 metros.
Aunque esta idea no pretende acabar con la crisis de vivienda, ofrece en cambio una solución conceptual que podría aliviar en cierta medida el problema si llegara a implementarse.
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