Humor en la arquitectura: todo listo en el Estadio Azteca de la Ciudad de México
Los ingenieros mexicanos habrían resuelto los problemas de inundación del estadio con una solución inesperada: convertir la cancha en parte de un sofisticado sistema de drenaje pluvial.
A unos días de la inauguración del Mundial 2026, el
Estadio Azteca volvió a ser tema de conversación después de que circularan imágenes de un fuerte encharcamiento en uno de sus accesos.
Pero no nos adelantemos. Algunos malpensados dicen que la inclinación de la cancha fue diseñada para favorecer a la Selección Mexicana, haciendo que el balón ruede discretamente hacia la portería rival.
Nada más falso.
Todo parece indicar que se trata de un sofisticado sistema de drenaje pluvial de última generación: una solución arquitectónica tan avanzada que no solo busca desalojar el agua, sino también confundir al rival, acelerar el contragolpe y, de paso, justificar cualquier bote extraño del balón.
Porque en México, cuando la arquitectura deportiva enfrenta una lluvia intensa, no se improvisa: se conceptualiza.
Así que tranquilos. Si el balón rueda solo, si la cancha parece tener pendiente o si algún acceso parece canal pluvial, no es error constructivo. Es estrategia
mundialista.
Agregar un comentario
Siguiente Artículo >>