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El sueño de Gaudí a golpe de impresión 3D

Al igual que Gaudí realizaba moldes en yeso para proyectar la que sería su obra más importante, en el taller de modelistas siguen realizando maquetas a pequeña escala para plasmar la continuación del proyecto. (Mar, 02 Jun 2015)
El sueño de Gaudí a golpe de impresión 3D Al igual que Gaudí realizaba moldes en yeso para proyectar la que sería su obra más importante, en el taller de modelistas siguen realizando maquetas a pequeña escala para plasmar la continuación del proyecto. El diseño y la impresión en 3D se han convertido en herramientas imprescindibles para finalizar la construcción de la Sagrada Familia. ¿Cómo trabajan los arquitectos y modelistas de esta singular joya arquitectónica? ¿De veras estará lista en 2026?



“Ha sido un proceso de relevo, hemos ido pasando de una generación a otra. Tenemos ganas de acabar y ver el templo construido. Es el sueño que todos tenemos". Albert Portoles transmite pasión cuando describe su trabajo como responsable del taller de modelistas de la Sagrada Familia, un espacio en el que el legado de Gaudí se encierra en pequeñas miniaturas de yeso que ayudan a la construcción de la inacabada basílica.

Portoles comenzó a trabajar en este taller en 1986, plasmando en moldes la evolución del templo, una técnica que el arquitecto catalán ya utilizaba para concebir su proyecto definido a partir de formas geométricas.

Gaudí trabajó a lo largo de sus últimos 40 años de vida en la construcción del templo, los últimos 12 de forma exclusiva. Aunque su estudio se incendió en 1936, se pudieron recuperar planos originales, trozos de las maquetas de yeso que construía con sus colaboradores, fotografías y documentos escritos. “Gaudí trabajó mucho en maqueta y eso nos ha servido para aprender de él. El 90% de lo que hemos hecho hasta ahora es transmitido a través de Gaudí", explica Portoles.



Este modelista, orgulloso de contribuir a la finalización de la joya arquitectónica de Barcelona, ha asistido durante su vida laboral a la evolución tecnológica de este taller. Cuando empezó a trabajar en el templo, realizaba casi todas sus tareas de forma manual. Ahora, el diseño tridimensional por ordenador y dos impresoras 3D contribuyen a acelerar la finalización de la Sagrada Familia hasta 2026, fecha en la que se prevé que finalicen las obras coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí.

Al igual que el genio catalán concibió la Sagrada Familia de forma tridimensional, basándose en maquetas, los arquitectos del siglo XXI siguen teniendo en cuenta los moldes para tomar decisiones sobre este templo que se diseña y construye al mismo tiempo. "No es lo mismo verlo en un monitor que verlo aquí", nos explica Portoles mientras recorre con la vista los pináculos, torres, sacristías y ventanales que pueblan el taller, de todos los tamaños y formas geométricas. "El hecho de que podamos verlo en el ordenador te da una aproximación real de lo que vas a construir, pero no puedes ver cómo incide la luz sobre la superficie, cómo refleja el color de las ventanas".

Oriol Molinas concilia la labor de diseño de los arquitectos con la traslación al mundo real de esos moldes en miniatura. Desde 2009, es el encargado de transformar las piezas del proyecto en mallas legibles por la impresora. “La impresión 3D agiliza mucho las decisiones. Si además de todo el proceso de pensar y crear esta geometría y esta forma le añadimos tener que reproducirlo, como se hacía antes, tardaríamos mucho tiempo”, explica.



Del Lápiz y Papel al Diseño en 3D

Molinas trabaja a caballo entre la Oficina Técnica y el taller de modelistas. En dicha oficina, 14 arquitectos dirigidos por Jordi Faulí, el actual director, estudian y proyectan la compleja obra de Gaudí. "Es un proyecto muy variado, donde entran en juego muchas superficies distintas", afirma Molinas. Gaudí desarrolló "todo un sistema formal, muy original, que nadie antes había hecho. Sin un estudio tan detallado sería imposible construir esto”.

A lo largo de los últimos años, los arquitectos han ido incorporando 'software' de diseño en 3D procedente de la industria de la automoción o la aeronáutica, adaptándolo a sus necesidades. Mechanical Desktop, Rhinoceros, Cadd 5 o Catia son algunos de los programas que utilizan en su trabajo diario. Primero se diseñan los volúmenes más generales y después se estudia cada elemento en detalle, en pequeñas piezas.

Rhinoceros es el principal programa que utiliza Molinas, que trabaja en la fase final de diseño. Por el ratón de su ordenador pasan cada día capiteles, bóvedas o ventanales. “Tenemos un' plug-in' de Rhino, Grashopper, que nos permite parametrizar los elementos a estudiar. Por ejemplo, si queremos estudiar un capitel, introducimos los parámetros básicos de la forma y se puede controlar de una forma mucho más rápida, casi instantánea”, señala mientras nos muestra uno de los diseños realizados para la fachada de la Gloria, la que será la fachada principal cuando el templo esté terminado.



En la última fase de su trabajo, el programa Magix le ayuda a crear el modelo definitivo que después leerá la impresora. "Por aquí pasa todo lo que quieras ver en 3D, pero hay que dividirlo en mallas que la máquina pueda interpretar y que queden cerradas. Además, el programa te permite vaciar por dentro un elemento para que sea más fácil de manejar", nos explica Molinas, que cada día facilita ese paso del ordenador al yeso.

El sueño de Gaudí a golpe de impresión 3D Parte II
Antoni Gaudí

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