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Casa entre el mar y una montaña

Diseñada por el arquitecto peruano Luis Longhi, esta residencia ubicada en el distrito de Pucusana, en Lima, logra una integración entre lo natural de las montañas y la estructura arquitectónica. (Lun, 19 Jun 2017)
Casa entre el mar y una montaña Siempre que escuchamos de Perú normalmente viene a nuestra mente las famosas ruinas de Machu Picchu, que significa montaña vieja, las cuales atraen a mucha gente de todo el mundo debido a que es una de las Nuevas Siete Maravillas.
Además de ese destino turístico, lo más importante es la capital, Lima, la cual se considera como centro de negocios y de vivienda de alta densidad dentro del territorio.



Hay casi 40 distritos por todo el país, pero hay un sitio al oeste pegado al mar que se llama Pucusana, donde se encuentra la Casa Verónica.
Pucusana es un pequeño poblado pesquero que tiene una historia corta de pescadores que arribaron en 1910. Desde ese tiempo, se ha fundado un sitio tranquilo que, con el paso de los años, se ha convertido en un sitio de recreo playero.



Desde los 70 a la fecha se construyó una variedad de casas de playa que logran verse desde la bahía. No hay un estilo definido en cuanto a su arquitectura, ya que se pueden ver diferentes tipos.



Y ahora es el momento de hablar de una de las casas que más sobresalen, la cual fue diseñada por el arquitecto Luis Longhi.



Hay que mencionar que el creador es uno de los mejores de Perú; es un personaje de la arquitectura que hizo estudios y experiencia en Estados Unidos y la India.



Después de casi 20 años fuera de su país, regresó a realizar diversas obras, principalmente residencias.



La Casa Verónica se encuentra enclavada en una de las muchas montañas del lugar, su diseño tuvo que plantearse a la par de la orografía del terreno, lo cual dio como resultado un concepto más horizontal que vertical.



Uno de los elementos que llaman la atención es la alberca, la cual tiene 40 metros de longitud,casi los que se tiene de fachada.



La alberca es la que da la bienvenida, por lo que se hace acompañar de una terraza que cuenta con sala, comedor y cocina. Se dejó un gran ventanal corrido en ese tramo para disfrutar de la increíble vista de la bahía.

La estructura de la casa se encuentra clavada entre las montañas del lugar, las cuales forman parte de la estructura en el interior de la vivienda, logrando un espacio tectónico muy interesante.



El segundo y el tercer nivel son las áreas privadas, las cuales también se vuelcan hacia la fachada principal donde se encuentra la vista. El segundo nivel sirve como una transición, ya que alberga una zona de estudio muy peculiar. Lo interesante de ese espacio es que si uno se coloca desde la planta baja y se mira hasta arriba, se puede ver otra escultura en el cielo, pues el remate es un gran ojo o círculo luminoso.



Estos ojos o círculos, por así decirlo, aparecen como detalles por toda la casa, desde la puerta del garaje, la cocina, los pasillos, las ventanas y la decoración.



Otro espacio que destaca dentro de la casa es la escalera, pues su diseño trata de sumergirse de alguna manera en la propia montaña. Por lo que las mezclas de granito y piedra del lugar hacen de ese espacio, algo tectónico y rupestre.



El arquitecto quiso que se fundiera el proyecto con la naturaleza del lugar, dando paso a una escultura, más que a un elemento funcional. Y por ser una casa de playa, tratar de utilizar los menos objetos y artículos decorativos posibles.























Arquitectos: Longhi Architects
Año: 2013
Área construída: 650.0 m²
Ubicación: Pucusana, Perú
Materialidad: Hormigón, Piedra
Arquitecto A Cargo: Luis Longhi
Equipo Proyecto: Carla Tamariz, Christian Bottger
Contractor: Hector Suasnabar Supervision: Longhi Architects
Longhi Architects

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