Intervención en el Hospital del Corpus Christi: Fenomenología y Tectónica
La preexistencia del siglo XVI se somete a una rigurosa relectura tipológica, donde el templo actual se integra en un complejo arquitectónico cuya estrategia proyectual trasciende la mera asistencia social histórica. La intervención contemporánea opera sobre el sustrato agustino para redefinir la escala del espacio sacro mediante una lógica de consolidación y contraste.
(Jue, 04 Jun 2026)
El esquema de planta de cruz latina se desdobla en tres naves, resolviendo la transición de cargas mediante bóvedas de cuarto de esfera que convergen en una cúpula semiesférica sobre el crucero. El aparato ornamental barroco no se percibe como mero aditamiento, sino como una gramática de texturas que intensifica la percepción háptica del plano. Los lienzos de Bocanegra, integrados en la tectónica de las bóvedas, actúan como dispositivos visuales que anclan la memoria del Convento original en la experiencia espacial presente.
La resolución de la planta trapezoidal constituye un ejercicio de inteligencia geométrica. El proyecto absorbe la irregularidad del solar mediante la plasticidad de las bóvedas, forzando una verticalidad que subvierte las dimensiones reducidas del templo y genera una expansión volumétrica inesperada.
La secuencia fenomenológica se articula a través del binomio compresión-descompresión. Desde el umbral de acceso, constreñido bajo el coro, el sujeto experimenta una liberación espacial súbita al transitar hacia la sucesión de cúpulas superpuestas, convirtiendo el recorrido en un motor de descubrimiento sensorial.
Esta complejidad estructural manifiesta la esencia del Barroco como un sistema de tensiones espaciales, donde la arquitectura deja de ser un contenedor estático para transformarse en un organismo dinámico y profundamente dialéctico.
En esta obra, la luz se manifiesta como un material constructivo esencial. Su incidencia sobre la geometría no es accidental, sino una herramienta de modelado que define el marco escénico de la liturgia. El lenguaje óptico, basado en el claroscuro, desmaterializa los límites físicos y activa el ingenio de unos espacios que parecen estar en constante movimiento.
La dualidad luz-sombra se inscribe en la materia a través de relieves que pautan el ritmo de las cúpulas. El ornamento se desprende de su carácter accesorio para convertirse en el vector que define la esencia misma de la espacialidad, operando mediante matices lumínicos y cortes volumétricos precisos.
Arquitectura:
Elisa Valero
Proyecto:
Iglesia del Corpus Christi
Promotor: Orden de Agustinos Recoletos
Empresa constructora: Botarel Obras S.A.
Ubicación: Calle Elvira, 6. Granada
Proyecto / obra: septiembre 2009 / noviembre 2010
Superficie intervenida: 496 m2
Fotografía: Fernando Alda
Elisa Valero
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